| Balance general del curso
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Ayer se clausuró en Donostia el primer curso sobre lo que se ha dado en llamar política 2.0, en otras palabras, la participación de la ciudadanía en el proceso de la gestión de lo público, utilizando para ello las nuevas herramientas que nos brinda la web social. Este curso de verano ha sido organizado por el parlamento vasco, la universidad del país vasco y el grupo politika 2.0.
El balance del curso ha sido altamente positivo y la mayoría de las ponencias han resultado esclarecedoras a la hora de intentar entender algo tan intangible y continuamente en evolución como la participación ciudadana. Hemos disfrutado de las enseñanzas de ponentes tan destacados como Tom Steimberg, David Osimo, Antoni Gutiérrez Rubí, Marc López Plana, Pau Llop o Marc Rius.
De estas tres jornadas se pueden extraer varias conclusiones a la hora de analizar el actual estado de lo que entendemos por participación ciudadana.
1.- Para lograr una participación real, hay que superar la "brecha digital", que deja fuera de la posibilidad de participar de una forma dospuntocerista a una gran parte de la población.
2.- Esta participación a través de la web social se ha demostrado más rica y más efectiva que los medios tradicionales como el asociacionismo o la participación a través de la prensa clásica, cuyo modelo está en claro retroceso.
3.- El interés de la propia ciudadanía en la participación es bajo, a pesar de las nuevas herramientas que la facilitan y universalizan. Este escaso interés contrasta con el ansia de participar de algunos colectivos que han sabido percibir las oportunidades del desarrollo y evolución de las TICs.
4.- Cabe destacar las iniciativas para habilitar nuevos cauces de participación impulsadas tanto desde instituciones públicas como desde empresas de carácter tecnológico. Estas iniciativas permiten evaluar la efectividad de los distintos métodos, facilitando la implementación de sistemas, cada vez más eficientes, basados en experiencias previas que han demostrado su funcionalidad. Esto supone un alto grado de innovación y una constante evolución en materia de participación ciudadana.
En definitiva, este curso nos anima a seguir trabajando por acercar la política al ciudadano y viceversa, explorando formas innovadoras de lograr este fin. Es una iniciativa que no debemos dejar morir, sino todo lo contrario, tenemos que buscar formas de enriquecer el debate para próximas ediciones.
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